Programa nutricional para acompañar los tratamientos de pérdida de peso

Los medicamentos para adelgazar, especialmente las inyecciones para la pérdida de peso, actúan sobre la saciedad y ralentizan el vaciado gástrico, lo que ayuda a reducir la ingesta de alimentos de forma natural.

Sin embargo, estos tratamientos no son suficientes por sí solos para obtener resultados duraderos. Debes acompañarlos de una alimentación equilibrada y de una actividad física regular y suficiente para favorecer la pérdida de peso y mantenerla.

Saber qué alimentos priorizar para adelgazar y cuáles limitar también puede ayudarte a evitar carencias y a reducir los efectos secundarios.

En esta guía encontrarás:

  • nuestros consejos alimentarios para acompañar tu tratamiento de forma eficaz;
  • una dieta sencilla para la pérdida de peso;
  • las buenas prácticas y los errores que debes evitar en cada grupo de alimentos;
  • trucos prácticos para preparar tus comidas;
  • ideas de tentempiés saludables para perder peso de forma duradera y segura.

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¿Cuánto hay que comer con las inyecciones para la pérdida de peso?

Durante un tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso, es importante que reduzcas ligeramente tu ingesta de alimentos para optimizar los resultados.

Se recomienda disminuir tu ingesta calórica en 500 calorías al día, lo que significa que, de media:

  • los hombres deberían reducir su ingesta calórica de 2.500 a 2.000 calorías al día;
  • las mujeres deberían reducir su ingesta calórica de 2.000 a 1.500 calorías al día.

Sin embargo, estas son pautas generales. Tu ingesta calórica ideal puede variar según tu metabolismo, tu nivel de actividad y tus objetivos

Importante: Aunque no sientas hambre durante tu tratamiento, reducir tu ingesta calórica más allá de las recomendaciones puede provocar carencias nutricionales y aumentar el riesgo de sufrir efectos secundarios. Tu proceso de pérdida de peso nunca debe implicar pasar privaciones o hambre excesiva

¿Qué alimentos priorizar durante un tratamiento con inyecciones para adelgazar?

Saber qué alimentos consumir durante un tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso es tan importante como conocer la cantidad que debes ingerir.

El objetivo no es solo consumir menos calorías, sino elegir alimentos de calidad que nutran correctamente tu cuerpo. Por ejemplo, si reduces tu ingesta calórica, pero sigues consumiendo mucho azúcar y alimentos procesados, es poco probable que pierdas peso.

Tus calorías deberían provenir idealmente de:

  • proteínas vegetales, carnes magras y pescados;
  • frutas y verduras;
  • carbohidratos complejos (como arroz integral, quinoa o pasta integral);
  • productos lácteos o alternativas vegetales;
  • una pequeña cantidad de grasas (generalmente el equivalente a 1 cucharada con tus 3 comidas principales).

Cada uno de tus alimentos dentro de estos grupos debe provenir de fuentes saludables, algo que abordaremos con más detalle en este artículo.

Las opciones más saludables son ricas en nutrientes y más bajas en calorías. Esto te permite comer más cantidad sin dejar de cumplir tus objetivos. Un plato equilibrado suele ser colorido, variado y contiene a la vez una buena fuente de proteínas, carbohidratos complejos y grasas saludables.

Aunque al principio de tratamiento puede ser tentador intentar una dieta demasiado restrictiva o ayunar durante largos periodos, estas prácticas no están recomendadas, sobre todo en las primeras etapas del tratamiento. Es importante dar tiempo a tu cuerpo para que se adapte al medicamento: privarlo de fuentes de energía esenciales podría provocar o empeorar ciertos efectos secundarios.

Por ejemplo, limitar tus comidas a ciertas horas, si no tienes la costumbre, podría provocar náuseas, un posible efecto secundario de las inyecciones para la pérdida de peso.

Plan alimentario con las inyecciones para la pérdida de peso

Para ayudarte a comenzar una dieta para adelgazar adaptada a las inyecciones, hemos seleccionado algunas recetas nutritivas, saludables y fáciles de preparar que apoyan la pérdida de peso y cubren tus necesidades nutricionales. Además, hay recursos fiables que pueden ayudarte a adoptar una alimentación más saludable, como:

Recetas para una alimentación saludable

Las recetas propuestas se han diseñado como recetas para adelgazar, adaptadas a una alimentación equilibrada y a la pérdida de peso. Están previstas para 4 personas, pero puedes ajustar fácilmente las cantidades en función del número de raciones que desees; por ejemplo, divide los ingredientes entre 4 si solo necesitas una ración. Según la receta, también podrías guardar lo que sobre para otra comida.

Si sigues una dieta vegetariana o vegana, puedes sustituir algunos ingredientes por alternativas adaptadas, como proteínas vegetales, tofu, legumbres o más verduras, manteniendo siempre el enfoque saludable y equilibrado de las recetas.

¿Qué comer por la mañana para adelgazar?

Estas ideas de desayuno son ideales para empezar bien el día y tienen un buen valor nutricional.

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Huevos revueltos con champiñones a la plancha y pimientos

Un desayuno sabroso y saciante que contiene 9,3 g de fibra y 21,3 g de proteínas. Es perfecto si deseas empezar el día con una comida más copiosa para aguantar toda la mañana. Solo requiere 10 minutos de preparación y 10 minutos de cocción.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 2 pimientos rojos, sin semillas y cortados en tiras.
  • 4 champiñones grandes
  • 6 huevos.
  • 4 cucharadas de leche desnatada.
  • 12 tomates cherry, cortados por la mitad.
  • 4 panes de pita integrales.
  • pimienta negra (o cualquier otro condimento de tu elección)

Preparación:

  1. Precalienta el horno y coloca las tiras de pimiento y los champiñones (sin el tallo) en la rejilla. Cocina durante 4 o 5 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción.
  2. Mientras se asan las verduras, bate los huevos y la leche en un bol. Pica finamente los tallos de los champiñones.
  3. En una sartén, añade un chorro de aceite y los huevos batidos junto con los tallos picados. Remueve constantemente con una cuchara de madera hasta que los huevos empiecen a cuajar. Incorpora los pimientos asados y los tomates cherry, y cocina unos segundos más.
  4. Al mismo tiempo, calienta el pan de pita en una tostadora o en el grill del horno. En 4 platos, coloca un champiñón asado y reparte de forma uniforme la mezcla de huevos revueltos, condimenta con pimienta negra y sirve con los panes de pita calientes.

Tomates asados sobre tostada de pan integral

Con pan integral y tomates frescos, esta idea de desayuno es sencilla, sabrosa y aporta 10 g de proteína con solo 5 g de grasas por ración. La preparación requiere 5 minutos y la cocción 15.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 8 tomates, cortados por la mitad.
  • 3 puñados de tomates cherry, cortados por la mitad.
  • 2 cucharadas de pan rallado (blanco o integral).
  • 4 cucharaditas de queso curado bajo en grasa rallado.
  • 4 rebanadas de pan integral.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.
  • 1 cucharadita de hierbas secas.
  • 2 cucharaditas de cebollino fresco, picado (opcional).

Información nutricional por ración:

  • 887 kJ o 212 kcal.
  • 10 g de proteínas.
  • 33,5 g de carbohidratos, de los cuales 9 g son azúcares.
  • 5 g de grasas, de las cuales 2 g son grasas saturadas.
  • 0,8 g de sal.

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 190 °C (170 °C con ventilador o posición 5 del termostato).
  2. Coloca los tomates en una bandeja de horno con la parte cortada hacia arriba. Añade una pizca de hierbas y el cebollino, y condimenta con pimienta negra. Hornéalos durante 10 minutos.
  3. Añade el pan rallado y el queso sobre los tomates y vuelve a meterlos al horno otros 5 minutos.
  4. Mientras tanto, tuesta el pan. Coloca las tostadas en platos calientes y reparte los tomates encima. Añade un poco más de pimienta y disfruta de tu desayuno.

Smoothie de arándanos y plátano

Este smoothie es rico en nutrientes y puedes prepararlo con leche o con una bebida vegetal. Puedes sustituir fácilmente las frutas propuestas por tus favoritas o añadir alimentos nutritivos como espinacas, kale, semillas de chía o una cucharada de aguacate. Es rápido y fácil, no te costará más de 5 minutos de preparación.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 75 g de arándanos (frescos o congelados)
  • 2 plátanos pequeños maduros
  • 400 ml de leche semidesnatada o alternativa vegetal
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla o 1/2 cucharadita de miel (opcional)

Información nutricional por ración:

  • 429 kJ o 102 kcal
  • 5,3 g de proteínas
  • 2,6 g de grasas, de las cuales 1,3 g son grasas saturadas
  • 16 g de carbohidratos, de los cuales 15 g son azúcares
  • 0,6 g de fibra
  • 0,1 g de sal

Preparación:

  1. Pon los arándanos y los plátanos troceados en una batidora.
  2. Añade la leche y, si lo deseas, la vainilla o la miel. Bate durante unos segundos hasta obtener una textura suave y homogénea.
  3. Reparte el smoothie en vasos y sírvelo de inmediato.

Copos de avena preparados la noche anterior

Esta receta a base de copos de avena se prepara la noche anterior para disfrutar de un desayuno rápido y saludable al día siguiente. Solo requiere 10 minutos de preparación y contiene 8 g de fibra, 10 g de proteínas y únicamente 4 g de grasas por ración.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 150 g de copos de avena ricos en fibra.
  • 25 g de arándanos rojos o cerezas secas.
  • 50 g de albaricoques secos (orejones) troceados.
  • 25 g de pasas sultanas o pasas corrientes.
  • 300 ml de zumo de manzana sin azúcar.
  • 8 cucharadas de yogur natural bajo en grasa.
  • 100 g de arándanos frescos o congelados (descongelar si es necesario).
  • 100 g de frambuesas frescas o congeladas (descongelar si es necesario).

Información nutricional por ración:

  • 1 230 kJ o 294 kcal.
  • 10 g de proteínas.
  • 58 g de carbohidratos, de los cuales 29 g son azúcares.
  • 4 g de grasas, de las cuales 4 g son saturadas.
  • 8 g de fibra.
  • 0,2 g de sal.

Preparación:

  1. En un bol grande, mezcla los copos de avena con los arándanos rojos, los albaricoques y las pasas. Vierte el zumo de manzana y remueve bien. Tapa el bol y déjalo en el frigorífico toda la noche.
  2. A la mañana siguiente, reparte la mezcla ya hidratada en 4 cuencos.
  3. Añade a cada ración 2 cucharadas de yogur natural y reparte los frutos rojos antes de servir.

¿Qué comer al mediodía para adelgazar?

Aquí tienes algunas recetas rápidas, saludables y fáciles para comer en casa o para llevar al trabajo.

falafel

Falafels con verduras crujientes servidos en pan de pita integral

Plato emblemático de Oriente Medio, esta receta es a la vez saludable y fácil de preparar en casa. Requiere un poco más de tiempo de preparación (unos 45 minutos), pero el resultado merece la pena. Cada ración aporta 16,9 g de proteínas, 56,5 g de carbohidratos y 10,3 g de fibra para una comida completa y equilibrada.

Ingredientes para los falafels (para 4 personas):

  • 400 g de garbanzos en conserva, lavados y escurridos.
  • 1 cebolla pequeña, pelada.
  • 1 diente de ajo, pelado.
  • pan rallado integral (a partir de 1 rebanada de pan).
  • 1 cucharadita de comino molido.
  • 1 cucharadita de cilantro molido.
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.

Para servir:

  • 4 panes de pita integrales grandes.
  • unas hojas de lechuga.
  • 2 tomates medianos, cortados en rodajas.
  • 1/4 de pepino, cortado en rodajas.
  • 4 cucharadas de yogur griego 0% materia grasa.

Información nutricional por ración:

  • 1.564 kJ o 371 kcal.
  • 16,9 g de proteínas.
  • 56,5 g de carbohidratos, de los cuales 7,6 g son azúcares.
  • 6,3 g de grasas, de las cuales 0,9 g son grasas saturadas.
  • 10,3 g de fibra.
  • 0,9 g de sal.

Preparación:

  1. Pica finamente la cebolla y el ajo (te será más fácil con ayuda de un robot de cocina o una batidora).
  2. Añade los garbanzos, el pan rallado, el comino, el cilantro, el perejil y el aceite de oliva al robot y vuelve a batir hasta que la mezcla sea homogénea.
  3. Forma 16 bolitas con la mezcla y colócalas en una bandeja de horno engrasada o cubierta con papel vegetal. Déjalas enfriar en el frigorífico durante 30 minutos.
  4. Precalienta el horno a 200 °C (180 °C con ventilador o posición 6 del termostato). Hornea los falafels durante unos 25 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando para evitar que se peguen.
  5. Para servir, rellena cada pan de pita con la lechuga, las rodajas de tomate, el pepino, los falafels y una cucharada de yogur.

Ensalada de pollo caribeña

Una ensalada sabrosa y colorida, llena de ingredientes nutritivos. Es baja en grasas (4,8 g por ración) y puedes conservarla en el frigorífico varios días, lo que la convierte en una opción excelente para las comidas de la semana. Esta receta requiere 10 minutos de preparación y 10 minutos de cocción.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 150 g de arroz blanco de grano largo.
  • 150 g de trozos de piña en su jugo natural, escurridos.
  • 2 plátanos, cortados en rodajas.
  • 100 g de uvas sin semillas (rojas o verdes).
  • 25 g de pasas sultanas.
  • 1 cucharada de zumo de limón.
  • 4 cucharadas de yogur natural bajo en grasa.
  • 1 cucharadita de mayonesa ligera.
  • 250 g de pollo cocinado y troceado.
  • 1 puñado de hojas de lechuga, picadas.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.

Información nutricional por ración:

  • 1.476 kJ o 349 kcal.
  • 25,5 g de proteínas.
  • 4,8 g de grasas, de las cuales 1,3 g son saturadas.
  • 49,4 g de carbohidratos, de los cuales 21,9 g son azúcares.
  • 3,4 g de fibra.
  • 0,2 g de sal.

Preparación:

  1. Cocina el arroz a fuego lento en una cazuela con agua hirviendo durante unos 15 minutos o hasta que esté tierno. Escúrrelo.
  2. En un bol, mezcla el arroz con la piña, los plátanos, las uvas, las pasas sultanas y un chorrito de zumo de limón.
  3. En otro bol grande, mezcla el yogur y la mayonesa. Añade la mezcla de arroz y el pollo, condimenta con pimienta negra y remueve con cuidado.
  4. Pon las hojas de lechuga en 4 platos y reparte de forma uniforme la mezcla de pollo por encima y está listo para servir.

Patata al horno con pollo y tomate

Un almuerzo sencillo y copioso, con un relleno cremoso y sabroso. Las patatas pueden cocinarse al horno o al microondas en menos de 10 minutos.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 4 patatas para asar.
  • 4 pechugas de pollo, sin hueso y sin piel.
  • 8 tomates (cuanto más maduros, mejor).
  • 150 g de yogur natural griego bajo en grasa.
  • 4 cebolletas, finamente picadas.
  • 1 cucharadita de pesto rojo o un toque de salsa picante (opcional).
  • 1 cucharadita de orégano seco (puedes sustituirlo por albahaca o romero).

Información nutricional por ración:

  • 1.475 kJ o 352 kcal.
  • 2,4 g de grasas, de las cuales 0,7 g son grasas saturadas.
  • 5,5 g de azúcar.
  • 0,0 g de sal.

Preparación:

  1. Cepilla las patatas para limpiarlas, sécalas y pínchalas varias veces con un cuchillo afilado.
  2. Preparación al microondas: coloca una sola patata (de unos 225 g) en el microondas y cocínala a máxima potencia (800 W) durante 6 minutos, dándole la vuelta a mitad de la cocción. Deja que repose de 1 a 2 minutos antes de servir. Si cocinas varias patatas, ajusta el tiempo de cocción según sea necesario.
  3. Preparación al horno: frota unas gotas de aceite de oliva sobre la piel de las patatas y colócalas en el horno precalentado a 200 °C (180 °C con ventilador o posición 6 del termostato). Hornéalas durante 1 hora y 15 minutos aproximadamente, o hasta que estén tiernas.
  4. Cuando las patatas estén casi listas, corta las pechugas de pollo en trozos pequeños. Calienta una sartén antiadherente y cocina el pollo entre 6 y 8 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando, hasta que esté dorado y bien hecho. Espolvorea una pizca de orégano seco por persona.
  5. Mientras tanto, pica los tomates en trozos retirando las semillas. Una vez que el pollo esté listo, mézclalo con los tomates, las cebolletas y el yogur. Añade el pesto si lo deseas.
  6. Sirve las patatas rellenas con la mezcla de pollo y disfruta de tu plato.

Sopa saciante de verduras y lentejas

No hay mejor opción para los días de frío que una buena sopa. Además, esta la puedes preparar en grandes cantidades y congelarla para otras veces. Añadendo más verduras a tu dieta te permite aumentar la ingesta de fibra y nutrientes esenciales. Esta receta se prepara en 15 minutos y se cocina en 30.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 cebolla grande, picada.
  • 4 zanahorias, troceadas.
  • 1 pimiento rojo, sin semillas y troceado.
  • 900 ml de caldo de verduras bajo en sal.
  • 50 g de lentejas rojas secas.
  • 1/4 de cucharadita de jengibre molido (opcional).
  • 4 cucharadas de yogur natural bajo en grasa.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.

Para servir:

  • 2 cucharaditas de cebollino fresco, picado (opcional).
  • 4 panecillos integrales (opcional).

Información nutricional por ración:

  • 615 kJ o 146 kcal.
  • 6,5 g de proteínas.
  • 1,4 g de grasas, de las cuales 0,4 g son grasas saturadas.
  • 23,5 g de carbohidratos, de los cuales 15,2 g son azúcares.
  • 7 g de fibra.
  • 0,5 g de sal.

Preparación:

  1. En una cazuela grande, pon las zanahorias, la cebolla, el pimiento rojo, las lentejas y el jengibre. Vierte el caldo y llévalo a ebullición. Una vez que hierva, baja el fuego y deja cocer a fuego lento, parcialmente tapado, durante unos 25 minutos hasta que las verduras y las lentejas estén tiernas.
  2. Cuando esté lista, tritura la sopa con una batidora de mano, un robot de cocina o una licuadora. Condimenta con pimienta negra a tu gusto.
  3. Reparte la sopa en 4 cuencos, añade 1 cucharada de yogur en cada ración y, después, espolvorea la pimienta negra y el cebollino picado. Sírvela con los panecillos integrales si lo deseas.

¿Qué cenar para adelgazar?

Comer de forma saludable no tiene por qué ser monótono. Estas recetas de cena son ideales para descubrir nuevos ingredientes y preparar platos sabrosos que gustarán a toda la familia.

pasta

Pasta con salmón y brócoli

Un plato rápido que puede prepararse en solo 30 minutos. Es delicioso, saludable y saciante, con 34,2 g de proteínas y 10,6 g de fibra por ración.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 2 filetes de salmón.
  • 250 g de pasta integral.
  • 5 cebolletas, lavadas y picadas.
  • 400 g de brócoli, cortado en ramilletes pequeños.
  • 100 g de guisantes (frescos o congelados).
  • 150 g de queso de untar ligero.
  • 150 ml de leche desnatada.
  • Ralladura de 1 limón.
  • 2 cucharadas de perejil o cebollino fresco, picados.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.
  • 4 cucharaditas de queso curado bajo en grasa, finamente rallado.

Información nutricional por ración:

  • 1.955 kJ o 465 kcal.
  • 34,2 g de proteínas.
  • 13,8 g de grasas, de las cuales 3,6 g son grasas saturadas.
  • 45,9 g de carbohidratos, de los cuales 7,1 g son azúcares.
  • 10,6 g de fibra.
  • 0,5 g de sal.

Preparación:

  1. Pon a hervir una cazuela grande con agua y precalienta el grill del horno a fuego medio-alto. Cocina los filetes de salmón entre 5 y 6 minutos. Una vez listos, apaga el horno y deja que el salmón repose.
  2. Mientras tanto, cocina la pasta en el agua hirviendo durante 8 minutos. Añade después el brócoli y las cebolletas, y continúa la cocción 3 o 4 minutos más, hasta alcanzar los minutos que indique el envoltorio de la pasta.
  3. Coloca los guisantes en un colador grande. Cuando la pasta, el brócoli y las cebolletas estén listos, escúrrelos en el colador sobre los guisantes para que estos se calienten. Reserva 2 cucharadas del agua de cocción en la cazuela.
  4. Pon de nuevo la cazuela a fuego medio y añade el queso de untar, la leche desnatada y el agua de cocción que has reservado. Remueve hasta que la mezcla sea homogénea e incorpora la ralladura de limón y el perejil o cebollino.
  5. Añade la pasta y las verduras a la cazuela con la salsa, removiendo con cuidado para calentarlo todo.
  6. Desmenuza el salmón en trozos grandes e incorpóralo sin remover demasiado. Condimenta con pimienta negra y sirve de inmediato. Espolvorea cada plato con 1 cucharadita de queso rallado.

Pizza calzone para disfrutar

No tienes que renunciar a tus platos favoritos solo por el hecho de comer mejor. Esta pizza se adapta a tus gustos: añade tus verduras preferidas y utiliza los ingredientes que tengas a mano. Te aconsejamos optar por alimentos frescos, congelados o en conserva, como espinacas, calabaza, maíz o, para los más atrevidos, piña. Además, la tendrás preparada en 20 minutos.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 4 fajitas de trigo integral.
  • 4 tomates picados.
  • 80 g de queso curado bajo en grasa, rallado.

Ingredientes opcionales o intercambiables:

  • 1 pimiento rojo, sin semillas y cortado en tiras finas.
  • 1 pimiento amarillo, sin semillas y cortado en tiras finas.
  • 150 g de champiñones laminados.
  • 4 puñados de brotes de ensalada variada.
  • 1 zanahoria rallada.
  • 2 ramas de apio picadas.
  • 3 cucharaditas de hierbas italianas (opcional).
  • 1 pizca de pimienta negra molida (opcional).

Información nutricional por ración:

  • 1.013 kJ o 242 kcal.
  • 12,5 g de proteínas.
  • 32,5 g de carbohidratos, de los cuales 11 g son azúcares.
  • 7 g de grasas, de las cuales 1 g son grasas saturadas.
  • 5 g de fibra.
  • 0,9 g de sal.

Preparación:

  1. Precalienta el horno y coloca los pimientos y los champiñones en una bandeja. Ásalos durante 4 o 5 minutos, dándoles la vuelta una vez. Añade los tomates y las hierbas, condimenta con pimienta negra y resérvalo en caliente.
  2. Calienta una sartén sin aceite a fuego medio. Coloca una fajita, espolvorea uniformemente 1/4 del queso por encima y caliéntala entre 30 y 40 segundos, o hasta que el queso se funda.
  3. Coloca una cucharada de 1/4 de la mezcla de verduras en un lado de la fajita y dóblala por la mitad sobre el relleno. Cocínala brevemente, pásala a un plato y mantenla caliente.
  4. Repite el proceso con el resto de las fajitas. Sírvelas acompañadas de la ensalada, la zanahoria rallada y el apio.

Puré de patatas Asaro

Descubre el Asaro, un plato de África Occidental conocido como mpoto mpoto y preparado tradicionalmente con ñame. Esta versión con patatas es una idea de cena picante, sencilla y económica que solo requiere 20 minutos de preparación y 30 minutos de cocción.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 chile habanero.
  • 1 cebolla mediana, picada.
  • 2 pimientos rojos, sin semillas y picados.
  • 300 ml de agua.
  • 425 g de batatas, peladas y cortadas en cubos.
  • 425 g de patatas blancas, peladas y cortadas en cubos (también puedes usar ñame o añadir más batatas).
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva.
  • 1 pastilla pequeña de caldo baja en sal (5 g).
  • 80 g de col rizada, lavada (o espinacas frescas o congeladas).
  • 4 huevos duros, pelados.

Información nutricional por ración:

  • 1.378 kJ o 329 kcal.
  • 14 g de proteínas.
  • 10 g de grasas, de las cuales 3,5 son grasas saturadas.
  • 44 g de carbohidratos, de los cuales 9,3 son azúcares.
  • 5,7 g de fibra.
  • 0,31 g de sal.

Preparación:

  1. Pon el chile habanero, la cebolla y el pimiento rojo en una batidora con 300 ml de agua. Bate hasta obtener una pasta suave.
  2. Vierte la mezcla en una cazuela grande y añade la patata, la batata, el aceite y la pastilla de caldo. Añade agua hasta cubrir las verduras unos 3 cm.
  3. Tapa la cazuela y calienta hasta que hierva a fuego medio-bajo. Deja cocinar unos 20 minutos, o hasta que las patatas estén lo suficientemente tiernas como para machacarlas. La mezcla debe tener una textura untuosa.
  4. Baja el fuego y aplasta suavemente las patatas directamente en la salsa con ayuda de una cuchara de madera.
  5. Incorpora la col rizada y deja cocinar a fuego lento entre 3 y 5 minutos.
  6. Forma 4 pequeños huecos en la mezcla y coloca con cuidado los huevos duros. Sirve el plato caliente y disfruta.

Consejo para la textura: No es necesario que el puré quede totalmente liso; los trozos enteros aportan una textura muy agradable.

Curry vegetariano de tofu, batata, arroz y alubias del Caribe

Esta receta es una excelente opción vegetariana que, aunque requiere un poco más de tiempo de cocción, puedes preparar en grandes cantidades y conservar para más tarde. Cada ración aporta 10,5 g de fibra, 14,9 g de proteínas y 12,7 g de grasas. Tu objetivo debería ser consumir unos 10 g de grasas por ración, pero este plato contiene muchas grasas de calidad y sigue siendo una opción fantástica.

Arroz y alubias:

  • 125 g de alubias rojas secas (en remojo toda la noche y enjuagadas).
  • 1 cebolla mediana, picada.
  • 2 cebolletas, cortadas por la mitad.
  • 2 ramitas de tomillo fresco.
  • 1 chile habanero entero (opcional).
  • 1 cucharadita de pimienta negra.
  • 1 cucharadita de sal..
  • 1 diente de ajo, finamente picado.
  • 100 ml de leche de coco ligera.
  • 125 g de arroz blanco (de grano largo o basmati), lavado y escurrido.

Alternativas: Para ahorrar tiempo, también puedes usar alubias en conserva: añádelas directamente con el resto de ingredientes y sáltate el paso del hervido inicial, empezando directamente con el arroz.

Curry:

  • 300 g de tofu extrafirme, secado y cortado en dados de 2,5 cm.
  • 3 cucharaditas de aceite vegetal.
  • 1 cebolla mediana, picada.
  • 4 dientes de ajo, machacados
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo.
  • 1 cucharadita de pimentón.
  • 2 cucharaditas de curry jamaicano en polvo.
  • 1/2 chile habanero, sin semillas y picado (opcional).
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco.
  • 1 pastilla de caldo baja en sal (5 g).
  • 1 hoja de laurel.
  • 125 g de batatas, peladas y troceadas (también puedes usar calabaza).
  • 3 cebolletas, picadas.
  • 2 cucharadas de cilantro fresco picado para decorar (opcional).

Información nutricional por ración:

  • 1.848 kJ o 440 kcal.
  • 14,9 g de proteínas.
  • 51 g de carbohidratos, de los cuales 7,2 g son azúcares.
  • 12,7 g de grasas, de las cuales 3 g son grasas saturadas.
  • 10,5 g de fibra.
  • 0,4 g de sal.

Preparación:

  1. Pon las alubias en una cazuela grande y añade la cebolla, el tomillo fresco, las cebolletas, el ajo picado, la pimienta negra, la sal, el chile entero y la leche de coco. Vierte 400 ml de agua, mezcla bien y calienta hasta que hierva a fuego medio-bajo. Deja cocer a fuego lento entre 40 y 50 minutos, o hasta que las alubias estén tiernas.
  2. Una vez listas, incorpora el arroz lavado. El arroz y las alubias deben quedar cubiertos por unos 2,5 cm de agua (ajusta si es necesario). Tapa la cazuela y cocina a fuego bajo unos 30 minutos o hasta que el arroz esté tierno. Mientras tanto, empieza a preparar el curry.
  3. Calienta 2 cucharaditas de aceite en una sartén antiadherente grande o un wok. Añade los dados de tofu y fríelos hasta que estén dorados por todos los lados. Al terminar, pon el tofu en un plato con papel de cocina para absorber el exceso de aceite.
  4. En la misma sartén, calienta la cucharadita de aceite restante. Añade la cebolla y el ajo, y cocina a fuego medio unos minutos. Incorpora la cúrcuma, el pimentón, el curry, el chile picado, el tomillo seco, la pastilla de caldo desmenuzada y el laurel. Mezcla bien y cocina 1 o 2 minutos más. Añade la batata para que se impregne de las especias.
  5. Vierte 500 ml de agua y deja que hierva a fuego medio. Después, tapa la sartén, baja el fuego y cocina a fuego lento entre 10 y 12 minutos hasta que la batata esté tierna y el curry haya espesado.
  6. Vuelve a añadir el tofu y las cebolletas al curry y calienta hasta que hierva durante 5 minutos más. Antes de servir, retira con cuidado el chile entero del arroz, remueve el arroz con un tenedor para soltar el grano y sírvelo acompañado del curry y un poco de cilantro fresco.

Consejos para tu plan alimentario con las inyecciones para la pérdida de peso

Cambiar tus hábitos alimentarios puede requerir tiempo y esfuerzo; es normal que estos ajustes te parezcan difíciles al principio. Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a seguir tu plan mientras usas las inyecciones para la pérdida de peso:

  • Haz una lista de la compra cada semana: guarda o haz una captura de pantalla de las recetas que te gustaría preparar y redacta una lista de la compra para asegurarte de tener todo lo necesario.
  • Cocina en grandes cantidades: prepara platos como sopas o guisos en mayor cantidad para ahorrar tiempo durante la semana. Nuestras recetas están previstas para 4 personas; si sois menos gente, guarda el resto para ahorrar tiempo más adelante. Tener alimentos sanos ya listos en el frigorífico te ayudará a evitar la tentación de pedir comida a domicilio o comer algo poco equilibrado cuando no te apetezca cocinar.
  • Prepara raciones individuales: al preparar tus comidas, divide los alimentos en recipientes con las cantidades ya medidas para que te sea más práctico controlar las raciones. Seguir recetas también te ayudará a entender cuál es el tamaño ideal de una ración.
  • Aprovecha las sobras: reutiliza lo que sobre de la cena, como el pollo asado, para ensaladas o wraps. ¡No olvides sacar provecho al congelador! Congelar las raciones extra te asegura comer bien esos días en los que no puedas cocinar.
  • Elige ingredientes de temporada: incorpora frutas y verduras de temporada en tu plan alimentario por su frescura y porque son más económicas. También puedes comprar productos congelados o en conserva cuando no haya productos frescos disponibles.
  • Puedes picar entre horas y seguir comiendo saludable: asegúrate de tener siempre a mano aperitivos bajos en calorías y ricos en proteínas, como frutos secos, yogures, huevos duros, palomitas sin azúcar o piezas de fruta.

¿Qué es importante en una dieta con las inyecciones para la pérdida de peso?

Los 2 consejos dietéticos más importantes a seguir mientras se usan las inyecciones para la pérdida de peso son:

  • mantener un déficit calórico de unas 500 calorías al día.
  • adoptar un régimen alimentario sano y equilibrado, rico en alimentos nutritivos y en macronutrientes (macros), centrándose en los carbohidratos complejos, las grasas, las proteínas y la fibra.

Además, otros consejos que puedes seguir para mejorar tu sensación de bienestar general son:

  • Hidratación: es esencial para la salud general y para gestionar efectos secundarios como las náuseas o el estreñimiento. Bebe mucha agua a lo largo del día e infusiones de menta, poleo o jengibre para aliviar los síntomas digestivos.
  • Actividad ligera tras las comidas: realizar una actividad física suave después de comer, como caminar de 10 a 15 minutos, puede ayudar a regular la glucemia y mejorar la digestión.
  • Añadir probióticos a tu dieta: pueden favorecer la salud intestinal y aliviar el malestar digestivo. Integra alimentos como el yogur bajo en grasa (preferiblemente natural o griego), el kimchi, el chucrut y el kéfir.
  • Evitar el alcohol si es posible: su consumo durante el tratamiento puede provocar fluctuaciones en la glucemia y empeorar los efectos secundarios gastrointestinales. Además, tiene un alto contenido en calorías y puede frenar tu progreso.

¿Cómo contar las calorías?

Contar tus calorías es una buena práctica, al menos al principio, para entender cuántas calorías contiene cada plato y cómo es el tamaño de la ración correspondiente.

Puedes utilizar aplicaciones de recuento de calorías que permiten escanear códigos de barras o introducir los alimentos manualmente. Si es necesario, usa una báscula de cocina para pesar tus porciones. No olvides añadir todos los tentempiés y bebidas calóricas (bebidas lácteas, azucaradas, refrescos o alcohol) a tu cuenta diaria.

También puedes utilizar nuestra calculadora de déficit calórico para estimar la ingesta diaria necesaria.

Es esencial vigilar que lo que picas entre horas no te haga superar tu déficit. Si es así, prioriza el agua o alternativas menos calóricas como el café solo. Evita las versiones «light» y «cero azúcar» de los refrescos; aunque tengan menos calorías, sus edulcorantes pueden alterar tu organismo y provocar antojos.

Con la práctica, conocerás mejor tu ingesta y no necesitarás seguirla con tanta precisión. No obstante, si notas que tu pérdida de peso se estanca, podría ser útil volver a contar las calorías.

¿Puedo picar algo entre horas con las inyecciones para la pérdida de peso?

Sí, puedes picar entre horas con las inyecciones para la pérdida de peso si:

  • contabilizas lo que comes en tu ingesta calórica diaria;
  • sigues respetando un déficit de 500 calorías;
  • eliges alimentos nutritivos y saludables, y no opciones hipercalóricas o procesadas como patatas fritas, galletas o chocolate.

Durante el periodo en el que uses las inyecciones, puedes:

  • dejar de picar entre horas y realizar solo tus comidas principales, o
  • realizar comidas más pequeñas y tomar snacks saludables entre ellas. Incluso puede ser recomendable comer poco y más a menudo si presentas efectos secundarios como náuseas o dolor de estómago.

Qué evitar: tomar tentempiés que te hagan superar tu ingesta calórica diaria. Incluso con las inyecciones, la pérdida de peso solo será eficaz si sigues una dieta baja en calorías y comes de forma equilibrada.

¿Qué bebidas priorizar con las inyecciones para la pérdida de peso?

Una buena hidratación es esencial cuando sigues un tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso. Hidratarte bien no solo te puede ayudar a alcanzar tus objetivos si no que también puede limitar los efectos secundarios.

El agua es la bebida ideal, pero puedes variar los sabores para disfrutar más:

  • incorpora frutas como lima, limón o fresas, o verduras como el pepino;
  • bebe infusiones, por ejemplo, de menta poleo o de jengibre.

Las infusiones también pueden ayudar a aliviar efectos digestivos de las inyecciones, como náuseas, vómitos o dolor de estómago.

Si presentas efectos secundarios como vómitos o diarrea durante el tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso, asegúrate de mantener una buena hidratación. Los vómitos y la diarrea provocan deshidratación y pérdida de electrolitos. Si te cuesta comer o beber, intenta beber a pequeños sorbos y realizar comidas ligeras. Si notas que los efectos te impiden hacer una vida normal, coméntalo con un profesional sanitario.

¿Qué bebidas evitar con las inyecciones para la pérdida de peso?

Para que los tratamientos para la pérdida de peso actúen correctamente, es aconsejable evitar el consumo de ciertos tipos de bebidas.

Alcohol

El alcohol puede empeorar los efectos secundarios de las inyecciones para la pérdida de peso, especialmente los efectos gastrointestinales como vómitos, dolor de estómago y diarrea. También puede:

  • afectar a tu nivel de azúcar en sangre;
  • alterar tu sueño;
  • reducir la pérdida de peso.

Consumir alcohol puede poner en riesgo la eficacia de las inyecciones para la pérdida de peso, ya que aporta calorías «vacías», sin nutrientes. Ejemplos de las calorías que contienen algunas bebidas alcohólicas son:

Bebida
Calorías
Pinta de cerveza
Hasta 222 kcal
Copa de vino (172 ml)
Hasta 160 kcal
Dosis doble de licor
Hasta 100 kcal

Bebidas con cafeína

Las bebidas con cafeína, como el café y el té, pueden aumentar el riesgo de sufrir los efectos secundarios gastrointestinales que causan las inyecciones, como vómitos, náuseas y diarrea. También podrían afectar a tu apetito. Para limitar estos efectos:

  • consume estas bebidas con moderación;
  • evita beber café o té a última hora de la tarde;
  • prioriza las versiones descafeinadas o el café solo, sin leche ni azúcar;
  • opta por leche con bajo contenido en grasa.

Bebidas gaseosas

Las bebidas gaseosas como los refrescos, la limonada y otras bebidas con gas aromatizadas son ricas en azúcar y calorías. También pueden tener un impacto negativo en la digestión, ya que contienen dióxido de carbono lo que aumenta el riesgo o amplifica los efectos secundarios gastrointestinales de las inyecciones, como la indigestión, la hinchazón y el dolor de estómago.

Como alternativa a las bebidas gaseosas o aromatizadas, recomendamos:

  • agua con gas con un poco de zumo de fruta natural;
  • kombucha.

Macronutrientes y otros grupos importantes

Los macronutrientes son los nutrientes que necesitamos en mayores cantidades para producir energía y funcionar correctamente. Incluyen:

  • carbohidratos
  • proteínas
  • grasas
  • fibra

Al elegir un macronutriente, priorizas alimentos sanos y ricos en micronutrientes (vitaminas y minerales). Una buena distribución para tu plan alimentario es:

  • 45% proveniente de carbohidratos complejos.
  • 35% proveniente de proteínas magras.
  • 20% proveniente de fuentes de grasas saludables.

La distribución en tu plato puede ser la siguiente:

  • 50% de verduras sin almidón.
  • 25% de proteínas bajas en grasa.
  • 25% de carbohidratos complejos.
  • 2 cucharadas de grasas saludables (aceite de oliva o un puñado de frutos secos).
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Aunque estos porcentajes pueden ajustarse ligeramente según tus necesidades , constituyen un buen punto de partida para elegir qué poner en tu plato. La mayoría de las dietas saludables distribuyen los macronutrientes de forma similar; por lo tanto, si no quieres contar tus macros, puedes seguir un plan de recetas saludables en su lugar. Cualquier fuente fiable y regulada, como la web de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), es un excelente punto de partida..

Carbohidratos

Prioriza los complejos, ya que aportan más energía, fibra y micronutrientes. Se digieren más despacio que los simples (como el chocolate), lo que te ayuda a sentirte saciado durante más tiempo. Deben representar entre el 45% y el 65% de tu ingesta diaria. Algunas opciones incluyen:

  • verduras como patatas, batatas y maíz.
  • legumbres como alubias, garbanzos y lentejas.
  • frutas como bayas, manzanas y melones.
  • cereales integrales (pan, arroz, quinoa o pasta integral).

«Los carbohidratos complejos son una excelente fuente de fibra. Si presentas efectos secundarios como gases o diarrea, te recomendamos comer menos fibra o elegir opciones con menor contenido. Aumenta la fibra de forma gradual cuando tus síntomas mejoren». Dr. Fernando Franco Alonso, Responsable clínico España - Médico

Proteínas

Las proteínas son necesarias para muchas funciones esenciales de nuestro cuerpo y, por tanto, deberían ser un elemento básico de tu alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso. Las proteínas también ayudan a desarrollar y a mantener la masa muscular, lo que las convierte en una excelente opción después de una sesión de entrenamiento, especialmente si es de fuerza.

Las proteínas deberían representar entre el 10% y el 35% de tu ingesta calórica diaria, pero recomendamos apuntar más bien a la franja del 30% al 35%. Cuando elijas opciones de proteínas para tus comidas, prioriza aquellas que sean bajas en grasa y magras, tales como:

  • carnes magras (pollo y pavo sin piel).
  • pescado y huevos.
  • fuentes vegetales como garbanzos, alubias, tofu, y tempeh.
  • frutos secos (almendras, pistachos, cacahuetes).
  • lácteos como leche y yogur griego bajo en grasa.

Grasas

Las grasas saludables deberían representar del 20% al 35% de tu ingesta calórica diaria, con un objetivo óptimo situado en torno al 20% o 25% para favorecer la pérdida de peso. Mientras sigues tu plan alimentario con las inyecciones para la pérdida de peso, e incluso después de finalizar el tratamiento, es preferible limitar al máximo o evitar las grasas de mala calidad.

Las grasas buenas incluyen los ácidos grasos poliinsaturados y monoinsaturados. La principal diferencia entre estos 2 tipos de grasas reside en su estructura química:

  • las grasas poliinsaturadas contienen ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) y poseen un doble enlace de carbono;
  • las grasas monoinsaturadas contienen ácidos grasos monoinsaturados (AGMI) y poseen un único enlace de carbono.

Sus características y de los alimentos que las contienen son:

  • AGPI (Ácidos Grasos Poliinsaturados): un tipo de grasa que incluye los ácidos grasos omega-3 y omega-6. Desempeñan un papel importante en el buen funcionamiento del cerebro y el crecimiento celular. Tu cuerpo no puede producir este tipo de grasa, por lo que solo puedes obtenerla a través de la alimentación. Alimentos que los contienen: pescados grasos, frutos secos, semillas, huevos, algas, tofu, semillas de soja, aceites vegetales y aguacate.
  • AGMI (Ácidos Grasos Monoinsaturados): estas grasas contribuyen a la salud cardiovascular y pueden ayudar a reducir el nivel de colesterol. Algunas grasas monoinsaturadas son también una fuente de vitamina E, un antioxidante. A diferencia de las poliinsaturadas, tu cuerpo es capaz de producirlas, además de las que aporta la dieta. Alimentos que los contienen: aceite de oliva o de sésamo, carne, chocolate negro, huevos, aceite de cacahuete y mantequilla.

Es importante incluir grasas buenas en tu dieta con moderación, ya que pueden contribuir a reducir el nivel de colesterol malo (llamado LDL) y disminuir el riesgo de afecciones cardiovasculares.

Estos son algunos ejemplos específicos de grasas buenas que podrías incluir en tu plan de alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso:

  • Aceites: aceite de cacahuete, de maíz, de oliva, de soja y de girasol.
  • Frutos secos y semillas: nueces, almendras, anacardos, pistachos y cacahuetes.
  • Pescado: salmón, anchoas, sardinas, pescado blanco magro y caballa.
  • Carne: carne de vacuno magra y pechuga de pollo.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos, semillas de soja y alubias negras.

Por el contrario, las grasas malas incluyen las grasas trans y las saturadas, que se encuentran en alimentos procesados (como bollería) y fritos (como patatas de bolsa). Consumirlas regularmente puede provocar un aumento de afecciones relacionadas con la obesidad, como enfermedades cardíacas, diabetes y daños en los vasos sanguíneos. Por tanto, es preferible limitar o evitar estos tipos de grasas.

Fibra

La fibra alimentaria se considera un macronutriente porque es importante para nuestra salud digestiva, aunque no la digiramos. En lugar de ser asimilada, pasa por el sistema digestivo y se elimina en las heces. Al absorber agua, la fibra hace que las heces sean más blandas y fáciles de evacuar. Por lo tanto, es especialmente importante en caso de estreñimiento, un efecto secundario frecuente de las inyecciones para la pérdida de peso.

La fibra mantiene tu sistema digestivo sano y, como tarda más en procesarse, te sentirás saciado durante más tiempo. También se encuentra en otros grupos de alimentos, como los carbohidratos.

Los alimentos ricos en fibra que deberías añadir a tu alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso incluyen:

  • los cereales integrales;
  • las frutas y verduras;
  • los frutos secos y las semillas;
  • las alubias y las lentejas.

Importante: si tu dieta actual es baja en fibra, un aumento repentino de su consumo puede provocar efectos secundarios gastrointestinales, como hinchazón y malestar intestinal. Para limitar estas molestias, se recomienda aumentar gradualmente tu ingesta de fibra (por ejemplo, añadiendo pequeñas cantidades a una comida al día), mientras bebes suficiente agua.

En caso de trastornos digestivos, deberías optar por alimentos con bajo contenido en fibra, como el arroz blanco o la pasta, las frutas sin piel y las proteínas magras. Estos alimentos son más suaves para el estómago y más fáciles de digerir. Una vez que los síntomas mejoren, puedes volver a introducir la fibra de forma gradual.

Sal

La sal es un micronutriente esencial que nuestro cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar correctamente. Sin embargo, es importante no consumirla en exceso dentro de tu alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso, ya que una ingesta muy elevada está relacionada con un mayor riesgo de hipertensión arterial, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.

Una dieta rica en sal también puede favorecer la obesidad y la resistencia a la insulina, en parte porque la sal provoca retención de líquidos y se encuentra en grandes cantidades en los alimentos ultraprocesados, que suelen ser ricos en grasas, azúcar y carbohidratos. Por otro lado, una alimentación demasiado pobre en sal también puede favorecer la resistencia a la insulina y aumentar los trastornos cardíacos.

En España, las autoridades sanitarias recomiendan no superar los 7 u 8 g de sal al día en adultos. Este límite tiene en cuenta los hábitos alimentarios locales. A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo a 5 g al día (aproximadamente una cucharadita rasa) para reducir aún más los riesgos cardiovasculares y mejorar la salud general.

En la práctica, marcarse un objetivo de entre 5 y 8 g al día es una meta realista y beneficiosa que permite seguir un plan alimentario sano reduciendo los riesgos asociados al exceso de sal.

Puedes reducir tu ingesta de sal durante el tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso de la siguiente manera:

  • añade hierbas y especias para sazonar, como pimienta, chile, zumo de limón y ajo;
  • prueba la comida antes de añadirle sal;
  • elige alimentos con bajo contenido en sal;
  • prioriza los alimentos frescos y cocina desde cero para evitar los productos envasados y procesados, que suelen ser ricos en sal;
  • consume menos alimentos salados, como embutidos, quesos, encurtidos y aceitunas.

¿Qué frutas y verduras debería comer con las inyecciones para la pérdida de peso?

Las frutas y verduras son opciones ideales para comer o picar entre horas mientras usas las inyecciones para la pérdida de peso. Contienen mucha fibra, antioxidantes, vitaminas y minerales, lo que significa que pueden ayudarte a minimizar algunos de los posibles efectos secundarios gastrointestinales que podrías sentir con el tratamiento. También contribuyen a mantener el equilibrio de tu dieta para que puedas alcanzar tus objetivos de adelgazamiento.

Siempre que sea posible, prioriza las frutas frescas enteras, ya que los zumos de frutas suelen tener azúcares añadidos. Si presentas diarrea, elige frutas con bajo contenido en fibra y verduras sin almidón. Por el contrario, si tu tránsito es más lento o tienes estreñimiento, puedes aumentar gradualmente el consumo de frutas y verduras ricas en fibra.

Aquí tienes algunos ejemplos de frutas y verduras adecuadas para un tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso:

Fruta
Verdura
• Plátano
• Melón
• Albaricoque
• Melocotón
• Pera
• Manzana
• Fruta en conserva (sin almíbar ni piel)
• Tomate
• Remolacha
• Zanahoria
• Champiñones
• Espárragos
• Calabaza
• Brotes de soja
• Verduras de hoja verde como col rizada (kale) y espinacas
• Berenjenas
• Pepino
• Puerro
• Apio
• Brócoli
• Col y coliflor

Puede ser útil limitar las frutas ricas en fibra si presentas efectos secundarios como la diarrea. Se trata, por lo general, de frutas que contienen semillas o piel, por ejemplo:

  • las bayas (fresas y arándanos);
  • las frutas desecadas (ciruelas y uvas pasas);
  • las frutas crudas (frutas consumidas con su piel);
  • la sandía.

La fibra es un elemento esencial de una alimentación saludable. Sin embargo, si experimentas síntomas gastrointestinales mientras usas las inyecciones para la pérdida de peso, prioriza las frutas con bajo contenido en fibra.

Deberías limitar las verduras ricas en almidón por ejemplo:

  • las patatas;
  • las chirivías;
  • los guisantes;
  • el maíz;
  • la calabaza cacahuete.

Los alimentos con almidón suelen contener más carbohidratos y calorías, lo que puede provocar picos de glucemia.

Alimentos que evitar con las inyecciones para la pérdida de peso

Cuando sigues un plan de alimentación al usar inyecciones para la pérdida de peso, saber qué alimentos evitar es tan importante como elegir los adecuados. Algunos alimentos pueden interferir con tus objetivos, afectar a tu glucemia o ampliar los efectos secundarios.

Estos son algunos ejemplos de lo que conviene evitar comer con las inyecciones para la pérdida de peso:

1. Alimentos y bebidas ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados, como las patatas fritas de bolsa, los platos precocinados, los dulces y las galletas, suelen ser ricos en grasas perjudiciales, azúcares y sal. Por tanto, deberías limitarlos o evitarlos si deseas perder peso con las inyecciones y adoptar un estilo de vida saludable.

Aunque la evidencia científica es limitada, algunos edulcorantes artificiales presentes en alimentos y bebidas procesados también pueden influir negativamente en la pérdida de peso. Esto se debe a que pueden provocar una liberación de insulina que altera el metabolismo y aumenta el apetito. También pueden agravar efectos secundarios como la hinchazón y el dolor de estómago. Los edulcorantes artificiales suelen encontrarse en:

  • los refrescos;
  • algunos yogures;
  • la bollería;
  • los postres helados;
  • las chucherías.

Estos alimentos, contengan edulcorantes o azúcar, aportan muchas calorías sin ofrecer beneficios nutricionales. Esto significa que pueden aumentar los antojos y fomentar malos hábitos alimentarios.

2. Alimentos grasos o fritos

Los alimentos ricos en grasas pueden ralentizar la digestión y aumentar la sensación de náuseas o malestar mientras usas las inyecciones. Se aconseja reducir o evitar:

  • los alimentos fritos, como el pollo frito y las patatas fritas;
  • los cortes de carne grasos, como las salchichas y el beicon;
  • los lácteos ricos en grasa, como la nata y el queso curado.

Prioriza cocinar los alimentos al grill, al horno o al vapor para limitar la ingesta de grasas y facilitar la digestión.

3. Alimentos picantes

Los platos muy picantes o ricos en salsas fuertes pueden irritar el estómago y acentuar los efectos secundarios gastrointestinales, como la hinchazón, los gases o la indigestión.

4. Bebidas gaseosas

Las bebidas con gas, como los refrescos, pueden provocar irritación y malestar digestivo.

5. Alimentos con un índice glucémico (IG) alto

Los alimentos con un índice glucémico alto (con mucho azúcar) pueden provocar picos y caídas rápidas de la glucemia (nivel de azúcar en sangre), lo que acentúa la sensación de mareo o fatiga durante el tratamiento.

Entre estos alimentos se encuentran:

  • el pan blanco, la pasta y el arroz no integrales;
  • las bebidas azucaradas;
  • los postres;
  • los snacks a base de harinas refinadas, como las galletas saladas o los donuts.

Al evitar los alimentos ultraprocesados, grasos, picantes y con un IG alto, tu proceso de pérdida de peso será más sostenible.

Algunas alternativas saludables para ayudarte a adoptar una alimentación más equilibrada con las inyecciones para la pérdida de peso son:

Tentempiés que evitar
Alternativas saludables
Mantequilla de cacahuete sobre pan tostado
✓ Un puñado de frutos secos
Un vaso de zumo de frutas
✓ Una pieza de fruta entera
Porridge precocinado con azúcar, aromas o frutas desecadas
✓ Copos de avena con bayas frescas o plátano
Yogur de sabores
✓ Yogur natural o griego bajo en grasa con fruta fresca
Huevos revueltos preparados con aceite o mantequilla sobre pan tostado
✓ Un huevo duro sazonado con pimienta o pimentón
Patatas fritas de bolsa
✓ Bastoncitos de verduras crudas (pimiento, apio o zanahoria) con hummus bajo en grasa
Helado
✓ Fruta congelada o medio plátano congelado con una cobertura de chocolate negro

¿Cómo saber si tu alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso es adecuada?

La mejor forma de evaluar la eficacia de tu plan de alimentación con las inyecciones para la pérdida de peso consiste en combinar varios indicadores:

  • Sigue la evolución de tu peso: es recomendable pesarse cada 2 o 4 semanas y anotar los resultados en una herramienta de seguimiento, como nuestro diario de pérdida de peso.
  • Observa cómo te sientes a diario: podrías notar que estás en mejor forma o que tienes más energía.
  • Toma tus medidas regularmente: el número que marca la báscula es solo uno de los indicadores. También puedes medir tu cintura, cadera, muslos, gemelos, pecho o la parte superior de los brazos aproximadamente 1 vez al mes.
  • Pruébate la ropa cada 3 o 4 meses: podrías notar que los vaqueros ya no te aprietan tanto o que ha llegado el momento de comprar una talla menos.

Hacer un seguimiento de tus progresos es una forma excelente de mantener la motivación, especialmente en los periodos en los que la pérdida de peso parece ir más lenta.

Nuestro servicio de Pérdida de peso incluye herramientas de seguimiento imprimibles para anotar tu evolución, tus planes de comidas y tu actividad física mientras usas las inyecciones para la pérdida de peso. También contiene consejos nutricionales y recomendaciones para una pérdida de peso eficaz.

Para obtener los mejores resultados con las inyecciones para la pérdida de peso, crea o sigue un plan de alimentación saludable a largo plazo. La planificación y la preparación de las comidas contribuyen al éxito de tu proceso. Haz un seguimiento de tus resultados y consulta con tu equipo médico si necesitas consejos adicionales sobre tu alimentación o tu programa de actividad física.

Dr. Fernando Franco-Alonso, Responsable clínico, ZAVA España
Dr. Fernando Franco Alonso Responsable clínico España - Médico

Conclusión

Adelgazar con la ayuda de las inyecciones para la pérdida de peso se basa en un enfoque integral que combina una dosis adecuada, una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. Aunque estas inyecciones reducen el apetito y ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre, la clave para alcanzar tus objetivos reside en mantener un déficit calórico y priorizar el consumo de alimentos ricos en nutrientes en lugar de productos ultraprocesados o con un alto contenido en grasas.

Seguir una dieta equilibrada mientras usas las inyecciones para la pérdida de peso no significa adoptar una alimentación restrictiva, se trata de tomar decisiones informadas y sostenibles que aporten a tu cuerpo todo lo que necesita, al tiempo que favorecen la pérdida de peso.

Perder peso es un proceso que requiere tiempo y constancia; unos buenos hábitos alimentarios son la pieza fundamental para lograr un éxito duradero.

Preguntas frecuentes

¿Hay que seguir una dieta con las inyecciones para la pérdida de peso?

Sí, adoptar una alimentación equilibrada durante el tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso es esencial para obtener los máximos beneficios. Las inyecciones ayudan a controlar el apetito y el nivel de azúcar en sangre, pero combinarlas con una dieta equilibrada y controlada en calorías es crucial para que la pérdida de peso sea sostenible.

Comer de forma saludable también es importante para nutrir tu cuerpo y minimizar los posibles efectos secundarios del tratamiento, como náuseas, diarrea y estreñimiento.

¿Cuál es la mejor dieta para seguir con las inyecciones para la pérdida de peso?

La mejor dieta es una alimentación equilibrada que incluya proteínas magras, cereales integrales, grasas saludables y muchas frutas y verduras.

No se recomiendan las dietas restrictivas, como la cetogénica (keto), al inicio del tratamiento, ya que pueden provocar otros efectos secundarios típicos de la hipoglucemia (nivel del azúcar en sangre demasiado bajo), como dolores de cabeza y mareos. Es preferible realizar comidas sanas que aporten macronutrientes de calidad y evitar los alimentos ultraprocesados y con un índice glucémico alto que pueden provocar picos de glucemia.

¿Se debe seguir una dieta cetogénica (keto) durante el tratamiento?

La dieta cetogénica (baja en carbohidratos y rica en grasas) no se recomienda, especialmente al principio del tratamiento. La restricción repentina de carbohidratos puede acentuar efectos secundarios como la fatiga y la deshidratación, dificultando la adaptación de tu cuerpo al medicamento.

Si te planteas seguir una dieta cetogénica o baja en carbohidratos más adelante, consulta primero con tu equipo médico para asegurarte de que es adecuado. Por lo general, las dietas restrictivas no se recomiendan para perder peso a largo plazo. Lo ideal es encontrar un plan de alimentación saludable que te convenga sin restricciones excesivas, para que puedas mantenerlo incluso después de finalizar el tratamiento.

¿Qué pasa si como alimentos grasos con las inyecciones para la pérdida de peso?

Comer alimentos grasos durante el tratamiento puede provocar malestar gastrointestinal, especialmente náuseas o hinchazón. Los alimentos ricos en grasas suelen tener muchas calorías y pueden dificultar el mantenimiento del déficit calórico, lo que podría ralentizar tu progreso y tus resultados.

No obstante, las grasas buenas pueden consumirse con moderación (como el aguacate o el aceite de oliva virgen extra). Si tienes dudas sobre qué alimentos priorizar, consulta a tu equipo médico o revisa nuestra guía para obtener ideas prácticas.

¿Qué pasa si como demasiado con las inyecciones para la pérdida de peso?

Comer en exceso puede disminuir la eficacia del medicamento y provocar efectos secundarios gastrointestinales como náuseas o hinchazón. Consumir demasiadas calorías, incluso de alimentos saludables, puede frenar la pérdida de peso o provocar un aumento.

¿Qué pasa si como demasiado poco con las inyecciones para la pérdida de peso?

Comer demasiado poco o saltarse comidas durante el tratamiento puede provocar fatiga, carencias nutricionales y una posible pérdida de masa muscular.

Si tu cuerpo no recibe suficientes calorías, también puede ralentizarse tu metabolismo, dificultando la pérdida de peso. Para evitarlo, es importante asegurarse de consumir suficientes alimentos ricos en nutrientes para cubrir tus necesidades energéticas, manteniendo siempre un déficit calórico moderado.

¿Puedo beber café con las inyecciones para la pérdida de peso?

Sí, por lo general es seguro beber café durante el tratamiento con inyecciones para la pérdida de peso, pero se recomienda limitar el consumo de cafeína.

Como el café contiene cafeína, puede provocar picos de glucemia, aumentar tu frecuencia cardiaca e incrementar el riesgo de sufrir efectos secundarios como el ardor de estómago. En su lugar, opta por opciones descafeinadas, como el café descafeinado o las infusiones.

Revisión médica hecha por

fernando-blue.png Dr. Fernando Franco Alonso

Última revisión: 17 feb 2026

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